
Nunca llegaré a Ciudad Esmeralda y desde luego me alegro de no ser de Kansas.
Conozco a todas las brujas malas del Oeste y también a las del Este.
A muchos descerebrados y a mucha gente sin valor.
Y quizás me haya descalzado antes de tiempo, puede que me haya desviado del camino.
Pero tú...tú no tienes corazón.
