Puede que te hayas dejado llevar hasta aquí mecido por las olas o aprovechando la bajada de la pendiente. Es probable que tú ni siquiera desees encontrarte leyendo estas líneas o tal vez hayas esperado a estar a solas para encenderte un cigarrillo y te descubras en este lugar, que pertenece a ninguna parte, por propia voluntad.
Sea como fuere, ya has presenciado el crimen.
Y ahora formas parte de esto.
Ya eres Testigo de mis Errores.

miércoles, 18 de marzo de 2015

Amigos.



Yo no quiero que seas mi amigo.
Quiero que todas las canciones te recuerden a mí, quiero que sueñes con volver a verme, quiero que me pidas que me case contigo, quiero que me invites a comer a tu casa en Añonuevo, quiero que quieras follarme todo el tiempo, quiero que no soportes que me bese nadie más.
Yo no quiero que seas mi amigo. Yo quiero seas mío, y ya está.

2 comentarios:

  1. La amistad, cuando se tiene deseo sexual, sirve de poco: es momento de pasar a la acción, y punto.

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